Icono Paperblog

Mostrando entradas con la etiqueta guisantes. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta guisantes. Mostrar todas las entradas

viernes, 3 de mayo de 2013

Merluza verde, verde

Hace unos días me encontré con una gran receta del gran Martín Berasategui, el cual cumple 20 años dando placer gastronómico en su restaurante, que me cautivó y a la que le he puesto mi toque personal. Se trataba de un rape en salsa verde, pero yo lo he modificado y le he añadido algunos otros ingredientes. El resultado final ha sido espectacular. Me ha demostrado dos maridajes casi perfectos,  el pescado y las espinacas y la guindilla con las uvas pasas.

Ingredientes:
Un lomo de merluza, gambas
Aceite, vino blanco, guindilla, sal, uvas pasas
Espinacas, Cebolla picada, pimiento verde, zanahoria
2 dientes de ajo
Caldo de pescado
Yemas de palmitos, Espinacas, guisantes, patata

Empezamos con las espinacas. He usado las que vienen ya cocidas en bloques pequeños. Es más fácil para cocinarlo y conserva todas sus propiedades. Cogemos unos bloques, la cantidad que queramos en relación con las personas que vayan a comer el plato, y los picamos con una batidora y con un poco de aceite. Se reservan.
En otra cazuela se echan el aceite, el ajo y la guindilla. Picamos el pimiento verde y la zanahoria y lo incorporamos a la cazuela. Cuando el ajo comience a hacerse, le ponemos la cebolla con un poco de sal para que sude bien pero que no llegue a coger demasiado color. Le añadimos un buen chorro de vino y dejamos que se evapore el alcohol. A continuación le ponemos el caldo de pescado. Salpimentamos los trozos del lomo de merluza y lo introducimos en la cazuela. Dejamos que se cueza unos 10 minutos y le incorporamos la mezcla de espinacas picadas con el aceite, las yemas de palmito, los guisantes y las gambas peladas. Con dejarlo todo junto unos 5 minutos será suficiente para que se mezcle todo y se unifiquen los sabores.


A la hora de servirlo, ponemos un puñado de uvas pasas que mientras calentamos todo el conjunto se hidratarán y quedarán blandas. El plato lo acompañamos con una patata cocida.

Sinceramente, ES PEC TA CU LAR.

martes, 5 de marzo de 2013

Solomillo completo

“Del cerdo se aprovechan hasta los andares” dice un viejo refrán y es cierto. Pero quizás uno de los bocados más exquisitos sea el solomillo. Sin necesidad de gastar mucho, y en pocos minutos, podemos tener un plato completo para varias personas.

Ingredientes

Solomillo de cerdo

Cebolla, ajo, pimiento

Sal, pimienta, aceite, orégano

Patatas, zanahorias, guisantes

Primero pasamos por la sartén el solomillo, sal pimentado, hasta que esté bien hecho por todas sus partes. Con esto estamos consiguiendo que los jugos del solomillo se queden dentro y sea aún más jugoso cuando lo paladeemos. Luego ponemos a pochar la cebolla bien picada y el ajo. Conviene poner primero el ajo y cuando esté dorado echar la cebolla porque una vez esté este ingrediente en la cazuela, el ajo parará de hacerse y no se quemará. Cuando veamos que clarea la cebolla, añadimos un poco de vino blanco. Dejamos que evapore el alcohol y luego ponemos los pimientos, las zanahorias, cortada finas, y los guisantes. Cuando todo está bien pochado, cortamos las patatas en lonchas de 1 cm y dejamos que cojan un poco de color. Como el ingrediente principal es de campo, si tenemos un poco de orégano natural, o en su caso seco, se lo podemos poner para realzar este sabor.

El solomillo, sellado por la sartén, lo cortamos en lonchas más o menos finas y las colocamos sobre las patatas. En la fotografía podemos ver cómo tiene que estar, hecho por fuera y crudo por dentro. Sinceramente, yo ya me lo comería así porque para un carnívoro no hay mayor placer que un buen trozo de carne poco hecha. A mi me gusta cortarlo en diagonal porque luego la presentación en el plato queda mucho más elegante. Y ya el paso final, cubrimos con agua y dejamos cocer 25 minutos.


Este plato bien lo podría hacer un niño por su sencillez pero luego los sabores que descubrimos son de auténtico profesional. Queda demostrado que en poco tiempo, con poco dinero y poco trabajo, podemos hacer un plato completo y lleno de sabor.